Boletín de Borredà
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BOLETÍN
N.29 - Abril 10


BOLETÍN DE ABRIL

Ahora sí que ya estamos entrando en primavera. Ha costado. El frío señoreaba de valiente. Ni los cantos del cuco lo podían echar. Por suerte parece que entre el cuco y las pequeñas flores campestres fuerzan a que se marche. Los árboles frutas están bien floridos. Los huertos ya vuelven a ser cultivados, ya se planta de cara al verano. Los ajos y las habas ya van creciendo. Se ha plantado las cebollas, algunas lechugas, y verduras. Vamos hacia el buen tiempo.

Un problema parece endémico en Borredà. Las comunicaciones telefónicas e internet. Tenemos un servicio de los peores del país, propio del mundo subdesarrollado. Todavía dependiendo de un generador de gasóleo para alimentar eléctricamente los repetidores. Cada dos por tres se acaba el gasóleo, y ¿qué pasa?. Pasa que en Borredà no tenemos ni teléfonos móviles, ni internet y muchos ni telefonía fija. Difícil de creer, pero cierto.




EXCURSIONISMO
RUTAS DE LA WEB DEL ALT BERGUEDÀ
DE FIGOLS A PEGUERA PR-C 73 · 21,5 Kilometros · 6 horas · Altura 1652 m.

El pasado histórico de este rincón del Berguedà viene marcado por la explotación de las minas de carbón. Recorriendo esta ruta podréis observar dos elementos que manifiestan esta actividad: los restos de diversas minas y las huellas de dinosaurios. Podéis completar la ruta con la visita al Museo de las Minas de Cercs y profundizar en el conocimiento de este mundo tan oscuro.


La ruta se inicia en la colonia minera de Sant Corneli, desde el aparcamiento del Museo de las Minas de Cercs. Tenéis que marchar por la carretera que pasa junto a la zona de picnic con mesas y barbacoas, siguiendo las marcas amarillas y blancas del PR 73.
Después de caminar un kilómetro por la carretera asfaltada, la dejaréis para seguir una pista de tierra que va hacia la derecha y que alterna suaves pendientes con tramos llanos. Después de pasar junto a un polvorín, de algunas casas y de dejar algunos cruces, llegaréis a Camanulles, punto donde volveréis a llegar viniendo de Fígols al acabar esta ruta. Ahora tenéis que coger la pista por la izquierda.
Después de caminar un cuarto de hora aproximadamente tendréis que dejar la pista principal y os desviáis por otra que va por la izquierda haciendo un cambio de rasante. A continuación veréis los restos de unas construcciones y la boca de la mina del Curro, actualmente abandonada, y que muestra el pasado minero de la zona.

Siguiendo el camino de la umbría de Fígols pasaréis por tramos de fuerte pendiente y por otros más suaves, pero siempre con tendencia a ir hacia arriba. Pasaréis por Morral, por el puerto de Sant Ramon, hasta llegar al valle de Veça donde hay una planicie con tres o cuatro albercas. A la derecha de la segunda alberca está el puerto. El camino de la derecha es la derivación que une este PR con la variante de Fígols al Torrent del Peu de l'Obaga. Vosotros tenéis que seguir por la pista de la izquierda que subiendo suavemente os llevará hasta el puerto de la Creu de Fumanya disfrutando de unas interesantes perspectivas de la sierra de Ensija y de la antigua mina a cielo abierto de Vallcebre donde están las huellas de dinosaurios. A partir de aquí el camino comienza a bajar hasta el Pla de la Creu de Fumanya.
En este punto se inicia el retorno por el camino antiguo de Peguera, que os llevará nuevamente a Fígols y al final de la ruta.

Hacia la izquierda el camino lleva al pueblo de Peguera y a enlazar con el Camí dels Bons Homes. Si disponéis de tiempo vale la pena llegar hasta este pueblo abandonado y disfrutar de la tranquilidad de este valle. Para ir y volver tardaréis aproximadamente una hora. Si habéis decidido llegar a Peguera, una vez de nuevo en este punto tenéis que pasar la cadena y coger la pista de la derecha, que comienza a bajar. A partir de ahora seguireis el PRC 73-1. Dejaréis la casa de la Creu de Fumanya a mano izquierda y comenzaréis a bajar hasta el torrente que cruzaréis para seguirlo por su derecha. Llegaréis a un punto donde encontraréis el camino que baja directamente de la Coma de Veça.
Después de dejar diferentes pistas y caminos a derecha e izquierda, llegaréis a la carretera asfaltada. Tendréis que cogerla a la derecha y seguirla unos 700 metros, hasta el pueblo de Fígols. En Fígols encontraréis la iglesia y también una fuente donde podréis llenar las cantimploras para enfilar el tramo final de la ruta. Desde aquí ya sólo os quedará llegar hasta el cruce de Camanulles y deshacer el primer tramo de camino para retornar al punto de salida de la ruta.




BORREDÀ

Texte extret del llibre BORREDÀ, editat per Àmbit de Recerques del Berguedà. S’hi publiquen algunes fotografies incorporades a aquest texte, són a color i no formen part del llibre.

ELOS SIGLOS XI, XII y XIII

El dominio de Ripoll

La pérdida del importante archivo de Santa María de Ripoll es la causa de que las noticias de Borredà y su término en estos siglos medievales sean muy pobres. Después del periodo de intensa repoblación y organización del territorio, siguieron unos siglos de consolidación del feudalismo y de control estricto del campesinado. La presencia de Ripoll en Borredà le dio una cierta preeminencia entre los hombres de las zonas vecinas, sujetos también a otros señores feudales, laicos o eclesiásticos, menos poderosos. Esta hipótesis es corroborada por el hecho de que durante la primera mitad del s.XII la actual riera de Vilada era conocida con el nombre de río de Borredà -1006, rivo de Borredà; 1069, rivo Borresdane- en su paso por el término; mientras que, en Vilada, toma el nombre de Merdançol, nombre que se conservó hasta bien entrado el siglo XX (1089,«....rivo quem vocant Merdanciolo) (1).

Tenemos que recordar que el monasterio de Ripoll se convirtió en uno de los grandes señores feudales de Cataluña, con control sobre muchas parroquias, tierras y hombres; la importancia de Ripoll es evidente a partir del año 1070, cuando recibía réditos de la villa y la parroquia de Ripoll, de la Guardia del Ripollès, de Alpens, de Matamala, de Estiula, de Campdevànol, etc, en el Ripollès; de Cornellà, Evol, etc, en el Rosselló; de Olot, Besalú, La Pinya, etc, en el condado de Besalú; de Núria, Angostrina, Ager, etc, en el condado de la Cerdanya; de Sta.Maria de Gualter, Sta.Maria de Teià al condado de Urgell, y de muchas parroquias y tierras derramadas por toda la Catalunya Vella, y la Catalunya Nova, además de las posesiones en el Berguedà, centradas en Borredà, Obiols, Sorba, Gréixer, La Nou, Malanyeu, Brocà, Lillet y el Valle de Merlès; (ved mapa).
El monasterio de Ripoll, que tenía la jurisdicción civil plena sobre Borredà y los términos parroquiales de Sant Sadurní de Rotgers y de la Pera, tenía potestad para nombrar al alcalde de este lugar. El 20 de octubre de 1145 el abad de Santa Maria de Ripoll, Pere Ramon -abad entre 1125-1153-, y Ramon, monje obrero del monasterio, dieron al señor de Puigcercós, la alcaldía del lugar de Puigcercós, que ya tenía su padre. En la confirmación de este cargo el documento especifica que la alcaldía la tendrá durante toda su vida, será siempre fiel a Santa Maria de Ripoll y en caso de que ejerza el cargo ilegalmente o negligentemente, tendrá veinte días para|por enmendarse y si no lo hace perderá dicha alcaldía (2).


El documento es muy interesante porque demuestra el fuerte control de Ripoll sobre el lugar; mantiene a ultranza el control del cargo de alcalde y no permite, a mediados de s.XII, cuando el feudalismo es ya consolidado, que este cargo se convierta en hereditario. Los señores feudales, vecinos de Borredà, habían confirmado los cargos hereditariamente desde hacía tiempo, y también muchos de los castlans actuaban también como pequeños señores feudales dentro de su término casteller.
En el Berguedà tenemos buenos ejemplos: los Espunyola (documentados desde 1163), los Lillet (desde finales s.XI), los Lluçà (vicarios condales el 988), los Merlès (familia castlana desde el 976), los Merola (s.XII), los Viver (finales s.XI), los Palmerola (desde el s.XII), los Mataplana (desde 1086), los Guardia (desde 1071), etc. algunos de los cuales llegaron a ser importantes señores feudales. Los dominios de Ripoll siempre estuvieron bajo el control directo del monasterio.
El documento de 1145 menciona la alcaldía de Puigcercós, que muy probablemente incluía una parte del actual término de Borredà: el mismo Puigcercós y probablemente la parroquia de Boatella (no la parroquia de Sant Esteve de Comià que era del obispado de Vic y que no pertenecía en Ripoll), y la zona de Salselles, es decir, el sector de la riera de Merlès. Las parroquias de Santa Maria de Borredà y la de Sant Sadurní de Rotgers seguramente formaban una alcaldía aparte, la cual incluía también, la zona de Casamitjana, hasta la misma riera de Merlès, que lindaba con la Alcaldía de Puigcercós. No sabemos cuáles eran las competencias del alcalde de Puigcercós y de Borredà; eran siempre grandes campesinos, como los Puigcercós, y en general tenían la representación jurisdiccional y económica de su señor. En Cataluña los alcaldes cobraban, por su tarea, una tercera parte del diezmo de los ingresos señoriales, y tenían que hacer juramento de fidelidad a su señor.
Los alcaldes que usurpaban réditos o cualquier derecho del señor eran obligados a restituir el doble de la cantidad usurpada y perdían el cargo (3). Pensamos que éstas eran las funciones de los alcaldes nombrados por Ripoll, hasta el siglo XIII al actual término de Borredà, con algunas variantes; por ejemplo, sabemos que el alcalde de Puigcercós si ejercía fraudulentamente la alcaldía tenía 20 días para enmendarse, antes de perder definitivamente el cargo.
Josep M. Salrach (4) explica que la persona del alcalde era bastante mal vista y odiada por el campesinado porque era el representante personal del señor y responsable de la explotación económica de la señoría. También era el símbolo de las nuevas imposiciones que se generalizaron en estos siglos durante el proceso de feudalización. El alcalde, seguro de que no podía apropiarse de los excedentes del campesinado (censos, imposiciones arbitrarias, etc.) sin la coacción que ejercía, expresada claramente en la palabra forzaré, forzar; es decir, un terror mesurado que se acompañaba, en casos extremos y ejemplares, de castigos corporales y mutilación de miembros, con la intención de doblegar los campesinos a la voluntad del señor.

A menudo las amenazas, la presencia en la masía con la cabalgata, el temor a lo alberga (alojamiento forzoso), ya eran bastantes contundentes.
Los campesinos que, con gran esfuerzo y trabajo, se escapaban de las condiciones misérrimas de los siglos anteriores, eran expoliados por los señores con una gran presión fiscal e incluso perdían su libertad y la propiedad directa de sus tierras al encomendarse a sus señores para disfrutar de tratos más benevolentes; todo eso en un periodo de prosperidad creciente que culminó en el siglo XIII.
El siglo XIII, concretamente en 1214, el monasterio de Ripoll reorganizó la administración de su importante y creciente patrimonio; su complejidad, y los diferentes grados de dominio aconsejaron una reestructuración, sustancialmente diferente al anterior, basada en las pabordias.
Las pabordias eran cargos administrativos en manos de monjes o rectores de su confianza en que administraban un amplio lote de tierras y bienes, siempre con la ayuda de alcaldes nombrados por el abad de Ripoll y estratégicamente situados en diferentes puntos de sus dominios. Ahora los alcaldes serán, muy probablemente, alcaldes de saco, es decir, únicamente recaudadores del réditos que el monasterio cobraba en cada lugar en los enfiteutos y arrendatarios, y con potestad para exigir los servicios personales en los enfiteutos y arrendatarios, con potestad para exigir los servicios personales de los campesinos adscritos a la tierra. La representación de la jurisdicción señorial de Ripoll quedaría anulada y pasaría a la figura del cofrade. Las pabordias de Ripoll eran la de Palau (Osona), la de Olot (Garrotxa), la de Àger (Pallars) y la de Berga que incluía todas las posesiones del Berguedà.
El poder de Ripoll y su supremacía enfrentaron el monasterio con otras jurisdicciones, más concretamente con el obispo de Vic, por el control de la iglesia de Sant Pere de Salselles. Hay que recordar que la iglesia y el término de Salselles formaban parte del antiguo condado de Osona y quedaban incluidos dentro de la jurisdicción eclesiástica del obispado de Vic, decanato del Lluçanès. El abad de Ripoll tenía el derecho de presentar a los rectores pero el obispo de Vic era quien se encargaba del cuidado de almas de esta iglesia. En las listas de parroquias del obispado de Vic anteriores a 1154 (5) no figura la de Sant Pere de Salselles, seguramente porque en el siglo XII el obispado de Vic ya había perdido el control; más tarde intentó recuperarlo, pero el monasterio de Ripoll se opuso a las Visitas Pastorales que allí efectuaban los obispos vigatans en los s.XIII y XIV, las cuales provocaron enfrentamientos graves los años 1260, 1278 y 1330. Finalmente la sede episcopal vigatana parece que renunció a administrar la parroquia de Salselles, y Ripoll ejerció un control casi total (6).

 

 

Grandes dominios señoriales al término de Borredà


Ya hemos dicho que no todo el actual término de Borredà era propiedad de Ripoll; los importantes senyorios laicos y eclesiásticos del entorno hicieron también acto de presencia; y los encontramos controlando partidas importantes del suelo, en Borredà. Los Portella, señores de la baronía de este nombre, y una de las casas más poderosas del Berguedà desde el siglo XI, se extendía por una gran parte de los actuales términos municipales de la Quar, Sagàs, Olvan, Merlès, Vilada y Palmerola. La proximidad con Borredà era pues muy clara; rodeaba por la parte meridional, occidental y oriental los dominios de Ripoll, hasta el punto que en el siglo XV, los barones de la Portella consiguieron del rey la jurisdicción criminal de Borredà y por lo tanto un control sobre el lugar.
La presencia, aunque mínima, del monasterio de Sant Pere de la Portella en Borredà es clara desde comienzos del siglo XI; el año 1036 Isonard Òliba daba al monasterio de la Portella, por remedio de su alma y la de sus padres, un alodio en el lugar de Gardilans -villa quem vocant Herchilans- y una masía de Santa Maria de Borredà, conocido como Hisla (7). Sant Pere de la Portella también tenía tierras en Sant Sadurní de Rotgers, Santa Magdalena de Gardilans, Vilada y Castell de l'Areny (8).
El sector de Comià era controlado por los Maçanós, una familia feudataria del castillo de la Guardia y del de Palmerola; en el lugar de la masía Maçanós, documentada el 982, había una domus o casa fuerte que fue el inicio de este linaje (9). El año 1179 Berenguer de Maçanós es uno de los ejecutores testamentarios de Ramon de Guàrdia, señor del castillo de la Guardia (10); en 1236, Bernat de Maçanós, su mujer Beatriu y sus hijos establecieron a Pere Solà, su esposa Ferrera y sus hijos en el Mas Comià de la parroquia de Sant Esteve de Comià, condado de Osona. El precio del establecimiento era de 100 sueldos de entrada, un censo anual por la masía y las tierras (1/4 parte de la cosecha de cereales y de vino, un cerdo y tres medias cuarteas ripolleses de lana) y un censo anual por el uso del molino (3 cuarteas de cebada) (11).
En el s.XIV los Maçanós todavía poseían el lugar de Comià; el año 1329 Bartomeu de Soler, de la parroquia de Sant Esteve de Comià, pagaba 1/5 parte del vino que recogía y 12 sueldos en Guillem y Beatriu de Vilacorba, señores de Maçanós, al alcalde Berenguer de Llimós (12)..



AGENDA DE ACTOS DEL BERGUEDÀ

17-18 de abril en MONTMAJOR: Exposición Setas de primavera
23 de abril: Festividad de Sant Jordi
25 de abril en CASSERRES: Encuentro de Coplas
25 de abril en CASSERRES: Feria del Comercio y Artesanía
25 de abril en LA POBLA DE LILLET: Truitada en Falgars y voto de pueblo a sant Marc
1-2 de mayo en BERGA: Feria de Mayo
8-9 de mayo en CERCS: Fiesta del Rosaret a Sant Jordi
14 de mayo en AVIÀ: Fiesta Mayor de Graugés
21-14 de mayo en BERGA: Fiestas de la calle de la Piedad
23 de mayo en AVIÀ: Encuentro de Corales




HOJA LA POPA
Por solicitud de algunos lectores, en cada boletín se incluirá una dirección electrónica para bajar e imprimir un archiivo con un ejemplar de la hoja. La Popa fue editada por Mn. Felip Pujols, párroco de Borredà, desde el año 1979 al 1982, en ella está una parte de la historia del pueblo.

La dirección del archivo para bajarla es:

http://www.butlleti.net/popa4/index.htm

Se puede imprimir con una impresora directamente.










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